SUJETO Y OBJETO EN EL CONOCIMIENTO

CONCEPTO 1
SUJETO Y OBJETO EN EL CONOCIMIENTO

Las dificultades que el estudio del conocimiento ha arrojado a lo largo de la historia se deben a la posible y distinta perspectiva que se adquiere de la teoría del conocimiento según que se considere prioritariamente de modo subjetivo, de quien conoce, o de modo objetivo, lo que se conoce. Ambas perspectivas son necesarias para que haya conocimiento, sujeto y objeto, ya que nada podría ser conocido si no existiera un ser con capacidad de conocer, y nada podría ser conocido si no existiera una realidad con objetos posibles de comunicarse como seres cognoscibles.
La metafísica del ser y las filosofías idealistas han priorizado una u otra perspectiva de la entidad del conocimiento adoleciendo de dar una respuesta formalmente coherente de la múltiple implicación del sujeto y el objeto para posibilitar el conocimiento, muy especialmente cuando han de versar sobre el conocimiento intelectual, ya que el conocimiento sensible responde a un proceso más simple y por tanto más accesible a definir. El conocimiento intelectual ofrece la particularidad de que conoce que conoce, y por ello el propio acto de conocimiento se manifiesta como sujeto y como objeto.
La relación sujeto – objeto
Todo conocimiento es conocimiento sobre algo, sobre un objeto. Este es un punto sobre el que
filósofos y epistemólogos han estado de acuerdo. Lo que ha dado materia a discusión es la forma
en que se da ese conocimiento.
El estudio en torno a la naturaleza del conocimiento emprendido por Kant parte del examen de la
relación entre sujeto y objeto vista dicha relación a la luz de la idea o representación que el sujeto
se hace del objeto. El examen kantiano reconocía tres forma en que sujeto y objeto podían entrar
en relación. La primera es en términos de la conformidad del objeto con la representación que del
mismo se hace el sujeto (facultad de conocimiento); la segunda es según la relación causal entre
el sujeto y el objeto (facultad de deseo); la tercera es de acuerdo a la intensidad en que el objeto
afecta al sujeto (facultad de sentimiento de placer o pena). Estas tres relaciones son estudiadas en
la Crítica de la razón pura, la Crítica de la razón práctica y la Crítica del juicio,
respectivamente.


SUJETO Y OBJETO
El Sujeto es el elemento de la relación que, en su acto de conocer, recibe las imágenes del mundo, las procesa y las explica a través del lenguaje y genera un juicio. La noción de sujeto se puede entender en dos dimensiones, amplio y estricto. En sentido amplio se entiende al sujeto como al hombre en su “entera naturaleza”, sus sentidos, sus facultades, es decir, lo que compone al hombre en su conjunto, que es el que conoce. En el sentido estricto, la noción de sujeto hace referencia al “mundo interior” del hombre, es decir, al “centro al que se le imputan la conciencia y a los actos intelectuales del hombre”; por ello el sujeto, epistemológicamente hablando, “es lo que subyace al hombre, es decir, lo que se considera su ser más íntimo y profundo “


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